Corres, lloras, saltas como una niña/mujer.

La campaña #likeagirl quiere llamar nuestra atención sobre la forma que tenemos de relacionar actuaciones de niñas con algo negativo y hasta ridículo cuando no hay nada más lejos de la realidad. Es sorprendente que sean los adultos y los niños quienes más interiorizado lo tengan, mientras que las niñas actúan de forma natural y no se perciben a sí mismas de forma ¿ridícula?

He visto el vídeo más de una vez para no perderme nada y lo que más me ha sorprendido es la naturalidad con la que una de las niñas contesta a la pregunta de qué significa correr para ti con un “corre tan rápido como puedas”; me ha resultado maravilloso y esperanzador comprobar la limpieza en la mente de quien no tiene prejuicios. 
Como se afirma en el video, es un hecho comprobado que la confianza de una niña se desploma durante la pubertad, entre los 10 y los 12 años y como dice la chica rubia que parece de unos 20 años, a esa edad una niña empieza a observarse….llegar al “no importa lo que digan” como dice la chica del vestido azul que aparece a continuación, es un camino de obstáculos y superación, con el que seguro muchas de vosotras os sentiréis identificadas.
Como siempre, solo os pido que toméis consciencia de la importancia del lenguaje que utilizamos al comunicarnos con nuestras hijas, no importa la edad que tengan, confió en que este video ayude a transmitir la importancia que tienen las palabras y su poder para empoderar o rebajar a alguien….a lo mejor solo tenéis que hacer un pequeño ejercicio de memoria y pensar en ese comentario que en algún momento de vuestra infancia o juventud os dolió o afectó de forma negativa, tal vez no hay que hacer tanta memoria.
Ya sabes, piensa en quién te escucha, escoge palabras nuevas y cambia el mensaje, solo así nunca dejarán de correr tan rápido como puedan..

el “Empoderamiento femenino”, tas distintas y tan iguales

…el termino “empoderamiento” no es de ahora, su filosofía nació más o menos en los años 60 y en su origen se definió como”un proceso de reducción de la vulnerabilidad y de incremento de las propias capacidades de los sectores pobres y marginados, que conduce a promover entre ellos un desarrollo humano y sostenible”.

En algún momento las mujeres se identificaron con esa filosofía y se unieron a ella con el objetivo de favorecer e incrementen su “valor” en la sociedad y ganar influencia y participación en el cambio social.

Lo que más me ha atraído al informarme sobre este movimiento es el potencial que tiene por su diversidad, ya que acoge a mujeres de todo el mundo, formación y clase social. Y lo que más me ha sorprendido es el nexo de unión entre todas ellas, parece demostrado que fuera de todas nuestras posibles diferencias, estamos unidas por una misma barrera, la de la inseguridad e incapacidad de creer en nuestro potencial y capacidades.

Hay quien lo define como un “nuevo feminismo” pero hasta donde he llegado no es la definición más acertada, o al menos a mi me parece algo mucho más sencillo; el empoderamiento es un impulso, fuerza o espíritu de superación que motiva a las mujeres para alcanzar una vida mejor. En África o Latinoamérica en base a este movimiento se defienden derechos que producirán cambios sociales, mientras que en occidente el objetivo está en conseguir, igual sueldo a igualdad de responsabilidades, igualdad de oportunidades para el acceso a puestos directivos, corresponsabilidad de tareas en el hogar, etc…

Últimamente hay un “brote” de información sobre el empoderamiento femenino con organizaciones que lo incluyen como parte de sus objetivos, celebrities como Beyoncé a las que inspira canciones y empresarias, como Sheryl Sandberg que crean herramientas que ayudan a las mujeres a romper su resistencia a luchar y obtener los logros para los que se han preparado y están capacitadas. A nosotras nos ha atrapado sobre todo por la transcendencia que se a la la formación en esa igualdad desde la infancia.

El empoderamiento femenino tiene muchas historias, esta es una de ellas:

Onu mujeres. Entidad de las Naciones Unidad para la Igualdad de Genero y el Empoderamiento de las Mujeres

 

 

te sientes guapa?

Uno de los compromisos de Belhy es ayudar a crear un mundo para la infancia en el que la belleza no sea el referente por el que medir su satisfacción o felicidad.

Nos identificamos plenamente con la campaña de Dove y su idea de que un estado de ánimo positivo puede liberar la poderosa perspectiva de belleza que existe dentro de cada mujer. 

Belhy quiere contribuir a generar ese estado de ánimo en las niñas ofreciendo una muñeca que no copia los referentes estéticos de belleza de los adultos, no queremos que la apariencia física sea protagonista en el espacio de juego de los niñ@s, cuando todavía no tienen lar herramientas necesarios para entender que su belleza está dentro de ella, de su satisfacción personal, de su voluntad.

Queremos niñas optimistas, emprendedoras, con ganas de conquistar la vida que sueñan, niñas de uno a 100 años que no les haga falta mirarse al espejo para sentirse guapas, por eso os invitamos a contarles a vuestras niñas de 1 a 100 años, que sentirse guapa no depende de que te lo digan, de la ropa que lleves, de tener el pelo liso o rizado,…sentirse guapa depende mucho de que te gustes por dentro, de que hagas cosas que te diviertan, de jugar, de ser una misma, en fin, sentirse guapa depende mucho de estar contenta.

Mejor hecho que perfecto..

Ayer mi sobrina de 6 años se acercó a mi madre y le enseñó un dibujo del cole, se había pintado a sí misma y la boca era un trazo que iba de oreja a oreja. La abuela empezó a preguntar y esto qué es, uf esa boca tienes que mejorarla…esta niña no tiene ningún sentido de los colores….

dibujo infantil

Según afirma Sheryl Sanberg (Directora de operaciones de Facebook) en base a un estudio, las mujeres solo optan a una promoción en su trabajo cuando creen que cumplen el 100% de los requisitos, mientas que los hombres lo consideran con el 60%, asumiendo que el 40% restante lo irán adquiriendo con la práctica.

La lectura de esta información me hizo recordar el dialogo escrito por Jane Austin en Orgullo y prejuicio entre Elizabeth, Darcy y Bingley.

Me asombra – dijo Bingley – que las jóvenes tengan tanta paciencia para aprender tanto, y lleguen a ser tan perfectas como lo son todas.

-¡Todas las jóvenes perfectas! Mi querido Charles, ¿qué dices?

– Si, todas. Todas pintan, forran biombos y hacen bolsitas de malla. ……y no he oído hablar de una damita por primera vez sin que se me informara de que era perfecta.

– Tu lista de lo que abarcan comúnmente esas perfecciones – dijo Darcy- tiene mucho de verdad. El adjetivo se aplica a mujeres cuyos conocimientos no son otros que hacer bolsos de malla o forrar biombos. Pero disto mucho de estar de acuerdo contigo en lo que se refiere a tu estimación de las damas en general. De todas las que he conocido, no puedo alardear de conocer a más que a una media docena que sean realmente perfectas.

-Entonces-observó Elizabeth- debe ser que su concepto de la mujer perfecta es muy exigente.

Si, es muy exigente.

Debe poseer todo esto – agregó Darcy-, y a ello hay que añadir algo más sustancial al desarrollo de su inteligencia por medio de abundantes lecturas.

Leer, hemos leído un montón a lo largo de los dos siglos que separan estas dos referencias, y en gran parte gracias a esas lecturas, el papel de la mujer en la sociedad ha cambiado drásticamente, votamos, hemos accedido a la universidad, optado a trabajos impensables hace apenas 50 años, e incluso llegado a la presidencia de algún país. Si, nuestro papel en la sociedad ha cambiado, pero la cifra de mujeres que alcanzan puestos relevantes, no responde al número que están preparadas para hacerlo.

¿Qué nos impide aceptar esa promoción como hacen los hombres? Se me ocurren algunos motivos:

  • Miedo al fracaso. Y si no lo hago bien. Y si me rechazan. Y si descubren que no soy tan buena.
  • Resignación. Bajamos los brazos en una batalla que creemos perdida porque pensamos que no merece la pena ya que nuestra carrera profesional tiene marcado un tope desde el momento en que decidamos tener hijos.
  • Y por qué no también, miedo al éxito. En la última versión cinematrográfica creo que es Bingley el que dice que una mujer así de perfecta daría miedo.

Dice Sheryl Sanberg que en las oficinas de Facebook hay un cartel que pone, “MEJOR HECHO QUE PERFECTO”.

Pd. Cuando nos sentamos a comer con mi madre, me quedé mirando el plato y le dije: Mamá, cómo se nota que llevas un montón de años guisando, cada vez lo haces mejor, cuando llegues a los 90 te van a dar una estrella. Seguro que si animas a tu nieta a pintar, con la práctica será tan buena pintora como tú, cocinera.

¡Menudo ejemplo estamos dando!

Ya ha pasado un año desde que iniciamos nuestro blog, ¡¡así que estamos de celebración!!

Belhy se creó con el fin de ofrecer a las niñas un referente estético distinto al que impera en la industria actual del juguete. Nuestra creatividad tenía el reto de hacer una muñeca con la que las mujeres de 1 a 100 años se identificasen por su naturalidad y calidez, y que además les inspirase sentimientos.

También pensamos que era necesario dar difusión a los valores que inspiran nuestro proyecto, por ese motivo creamos “pensandoenbelhy”, un blog en el que hablamos de la necesidad de alertar de la frustración que puede producir en la infancia los estándares de belleza actuales, la importancia de potenciar la creatividad a través del juego, aunque estemos en la era “táctil”, y la trascendencia de generar oportunidades de comunicación entre mujeres cuando cada vez es más difícil encontrar un momento para “charlar”. Algún día habrá que darle una vuelta a los motivos que nos hacen creer que cuando se está conversando no se está haciendo nada.. ¡con lo importante que es la inteligencia social!

Cumplido el año consideramos demostrado que no se están poniendo límites en la comunicación, publicidad, educación y que la imposición de los estándares estéticos actuales están llegando a la infancia, hay niñas que piensan que hay una estética ligada al éxito y que fuera de ella no serán aceptadas. También reconocemos que “echar la culpa” de todo a la publicidad, al mundo de la moda, a las marcas de juguetes, etc sirve para alertar de esa realidad pero nada más, esos agentes no tienen la culpa de que esos referentes sean con los que se comparan las niñas y aceptados.

Asumimos nuestra culpa por no impulsar acciones que rompan con esa creencia cuando tenemos la oportunidad como sus madres, tías, amigas, abuelas, jefas, de ser ese otro referente al que mirar, cuando somos las primeras a las que escuchan y observan. Es nuestra responsabilidad contribuir a la  generación de un cambio en futuras generaciones.

Vaya ejemplo BELHY blog

 

¿Cómo hacerlo desde este blog? Aportaremos contenidos, argumentos, experiencias que nos ayuden a romper con la creencia de que debemos ser perfectas. Se nos ocurre empezar por dejar de esperar/poner “nota” a todo lo que hacemos. 

Eso y mucho más, os invitamos a seguirnos…