Imaginación para que coman verdura

De acuerdo con la imagen del PLATO SALUDABLE está claro de que en nuestras comidas y cenas deben tener un papel protagonista los vegetales,

Verduraspero a la hora de aplicarlo a los niños la teoría es una cosa y la práctica otra muy distinta.

Aquí os ofrecemos algunas ideas creativas con la esperanza de os ayuden en vuestra titánica lucha por proporcionar una alimentación saludable a vuestros hijos (todo incluido) niños y adolescentes.

1. Tengo hambre…

Si tienen hambre comerán según la doctora Ann Kulze. Ella aconseja servirles antes de la cena un aperitivo compuesto por zanahorias, pepino o lo que se os ocurra, a modo de entretenimiento. Importante, llámalo aperitivo, mola más.

2. Sabe a…

Tienen que probarlo, no pueden saber si les gusta o no. Se nos ocurre organizar una “cata”, incluso ciega, puede ser muy divertida, y les ayudará a definir los sabores. ¿qué no te gusta de este sabor? Un día la cata puede ser con las verduras crudas, otro guisadas, con cebolla, sin cebolla, ….prueba hasta dar con lo que les gusta. ¿Os acordáis de la peli “Novia a la fuga” y su cata de las distintas formas de preparar un huevo? pues algo parecido. El premio es salud.

3. Un poco de imaginación..

¿Por qué no ser una familia original?, de esas tan especiales que no comen brocoli y sí “arbolitos verdes” ¿Quieren ser modernos? Que hay más eco que tomar zanahoria para tener buen color o espinacas para tener energía.

4. Vamos a cocinar..

Monta un Master Chef en casa….Involucra a los pequeños en la preparación de los platos. Oler los tomates, ver sus semillas, la frescura del pepino si te lo pones en la frente, contar las capas de la cebolla, el cambio de color que se produce cuando se guisan…

5. Hoy vamos al mercado..

Un puesto de verduras es mucho más atractivo que uno de carne ¿o no? El colorido, la variedad, el tacto. Qué puede haber más exótico que una sandia. Involúcrales para que elijan el tipo de lechuga que más les pueda apetecer, entre tanta variedad algo tiene que haber que les entre por los ojos..

6. Ojos que no ven..

Hay quien piensa que se pueden ocultar, salsa de tomate natural, puré de verduras, pasta con tomate y calabacín, pastel de verduras con tomate frito….poco original pero vale.

7. Con dos deditos..

Así como cogen los snaks con dos deditos podemos facilitar que tengan a su disposición las verduras y la fruta en la nevera. Palitos de zanahoria, pimientos o rodajitas frescas de pepino,…

8. ¿De donde salen?

Del supermercado no ¿Qué tal una visita a un huerto con una cesta para recolectar lo que luego nos vamos a comer?

9. También se puede razonar….¿y por qué tengo que tomar verdura?

Antes de contestar “Porque yo lo digo” documéntate y explícales el aporte nutricional de las verduras y la importancia que tienen en su desarrollo.

10. ¿Chantaje?

Sería la última opción pero en este caso el fin justifica los medios. “No hay hambre para verdura no pude haberla para la pasta” o “no hay verdura no hay helado”. Ufff, como me estoy pareciendo a mi madre…

A mi no me creó ningún trauma, el tomarla por obligación y repartirla por el plato para que pareciese que había comido algo, no ha impedido que ahora me encante.

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La aventura de ir al cole…

Así empieza un artículo reciente cuyo tema principal es las dificultades que tienen que pasar miles de niños de todo el mundo para llegar a clase. Cruzar ríos en canoa, andar entre minas, como observadores de la violencia son algunos de los escenarios que de tan cotidianos les llegan a parecer normales, es la realidad en la que viven.

¡Al cole, no! es otro título que muestra cómo en occidente “la alerta” está en las lágrimas, el insomnio, y la angustia que reflejan la fobia escolar o el temor por la separación de los padres y la pérdida de la seguridad afectiva.

Os propongo un vídeo que lo dice todo sobre qué actitud tener ante ese primer día de cole. Esforzaros porque los días previos sean normales, sin una cuenta atrás, pero ese día dedicarle todo el tiempo necesario, levantaros con el tiempo suficiente para no tener prisa, involucraros todos, que no se sienta solo, y como siempre digo, que vuestra cara les de confianza, no mostréis vuestra angustia por la separación, por cómo ha pasado el tiempo, etc (para angustias es como en colores, de todos los gustos).

Debe ser un día feliz para todos, despediros con un plan para por la tarde, no un premio por favor; conozco el caso de un niño que como ya no le salían las lágrimas al quedarse en el cole, pedía regalo para salir de él.

Pero sobre todo, sobre todo, no hagáis un drama, no es un drama. Es fantástico tener la oportunidad de ir a un sitio dónde te van a cuidar, enseñar y además vas a tener la oportunidad de hacer un montón de amigos, esos de los que te acordarás siempre.

¡¡Ánimo, empieza el cole para todos!!

 

¿Frustración en la infancia?

Os invitamos a ver este vídeo de Dove, en él vemos a una niña y la sucesión de “impactos” que recibe como referentes estéticos. Su objetivo es evidenciar la necesidad de actuar para proteger a la infancia de este “ataque” masivo, una invitación a que las madres hablen con sus hijas de lo que ven y escuchan en los medios, de lo que hay de verdad en la estética del éxito y del significado de la belleza.

El recorrido que hace el vídeo por la publicidad y otros ámbitos lo hicimos nosotros hace tiempo alarmados por un titular: “La frustración en las niñas cada vez empieza a edades más tempranas”. ¿Qué había cambiado respecto a generaciones anteriores para que se adelante la edad de cuestionarse si nos gustamos o no?

Pero para responder a esta pregunta además de los medios que muestra el vídeo había que tener en cuenta dos ámbitos fundamentales en la infancia: la ficción y el juego. Ahora las niñas juegan con MUÑECAS que apenas se diferencian de los referentes de belleza adultos, hablamos de las “muñecas modelo” y se caracterizan por tener pecho, ir pintadas, lucir piernas de infarto y cintura imposible entre otras cosas; y sueñan con ser princesas de película que en nada se parecen a las ilustraciones de antes, ahora también son altas, delgadas, y con una melena que va en contra de la ley de la gravedad.

Como podéis ver no hay escapatoria, y está más que justificado el titular, no solo lo que ven, también con lo que juegan muestra como real un estándar de belleza inalcanzable. La duda que nos surge es ¿se lo estamos explicando?

Por favor, como dice el vídeo, si tenéis niñas o niños, no nos extrañaría que comenzase a reflejarse también en ellos, no perdáis la oportunidad de hablar con ell@s, explicarles la diferencia entre realidad y ficción, y de paso contarles todo lo que veis de hermoso en ell@s.

Nosotros a partir de ese titular decidimos hacer una muñeca como Belhy, una muñeca que no supusiese un referente estética, una muñeca niña.

El aprendizaje social y emocional empieza a los 2 años..

“Un niño que conoce y sabe gestionar sus emociones no solo tendrá mejores resultados académicos, sino que estará más preparado para el mundo laboral”.

Sería una tontería por mi parte intentar trascribir el contenido de la entrevista que hace Elsa Punset a René Diekstra, alternada con alguna “perla” de Eduardo Punset, por ello este post no os invita a la lectura sino a la escucha.

También os invito a que os planteéis la posibilidad de aplicarlo: qué preguntas debemos hacer a un niño para que aprenda a poner nombre a lo que siente, qué explicación debemos dar a un adolescente para ayudarle a entender nuestras propias emociones: no estoy enfadada, estoy preocupada.

Para animaros solo decir que los beneficios de los programas de aprendizaje social y emocional han sido demostrados en 7 ámbitos relevantes:

  • Desarrollo de habilidades sociales
  • Reducción de comportamientos antisociales
  • Disminución del abuso de drogas
  • Incremento de la autoimagen positiva
  • Aumento del éxito académico
  • Mejor salud mental
  • Aumento de comportamientos pro-sociales

Ánimo, os compensará el tiempo dedicado!!

http://www.rtve.es/alacarta/videos/redes/redes-aprendizaje-social-20130526-2130-169/1839588/

 

¿Qué transmite tu cara?

La verdad es que cuando era pequeña me comportaba más como un niño que como un niña, tal vez por ser cuatro hermanas supuse que mi padre echaba de menos un niño así que decidí ser “el hijo” que le faltaba. En esa línea de comportamiento, era la que se subía a los árboles, jugaba a las canicas, no le importaba mancharse ….y vestirme con falda era un auténtico castigo.

Digo esto porque el ser tan “brutita” (en palabras de mi madre) hizo que sufriese continuos accidentes y me abriese la cabeza con bastante frecuencia, siendo mi padre siempre el que se ocupaba de llevarme a las casas de socorro o urgencias, lo recuerdo bien porque luego siempre había un regalo por portarme bien (pobrecita, me habían cosido la cabeza). Con el tiempo y supongo que viendo que mi padre superaba el tener solo hijas e incluso parecía feliz, decidí ser más femenina y llegado el momento, madre.

Cuando mi primer hijo empezó a andar y se caía, como todos, me fijé que lo primero que hacía desde el suelo, antes de llorar era buscarme entre el mar de madres que hubiese y observar mi cara. Tal vez por ser una madre con un pasado lleno de rozaduras y otros percances, hizo que mi actitud fuese asumirlo como una consecuencia normal del juego: si corre se puede caer, si se cae se puede hacer daño y si se hace año se le cura. Yo no me asustaba con sus caídas, lo veía normal y por ello mi primera reacción no era de alarma, sino de “valoración de daños”. Debo confesar que no siempre me acercaba y que desde la distancia podía decir, “no es nada, venga arriba”.

Observando me di cuenta de que mi hijo no tenía la exclusiva de esa reacción ya que por mi cara pasaban muchas veces miradas de niños que en situación de peligro ni me veían porque yo no era la madre que buscaban. Toooodos los niños cuando se caen o se ven en una situación así buscan a “su” adulto y miden por la expresión de la cara de ese adulto las consecuencias de su percance, incluso hay algunos que lloran no por el dolor que sienten, sino por el susto que se llevan al ver la cara de pánico que se encuentran como resultado de su búsqueda.

Con esto no quiero decir que si un niño se cae y se hace daño no llore si ve en la cara de un adulto total tranquilidad, en absoluto, si se ha hecho daño llorará y probablemente ese llanto será proporcional al dolor que siente. Lo que digo es que somos su referencia, y que su reacción será totalmente distinta si encuentran una expresión de “pánico” a si encuentran una expresión que les transmita tranquilidad.

Como ya tengo hijos “añosos” puedo decir que esto no pasa solo cuando son pequeños y se caen, pasa a lo largo de  su infancia, adolescencia, juventud, en progresión descendiente claro, pero siempre buscarán nuestra cara ante cualquier situación de incertidumbre, disgusto, alteración del equilibrio en el que vivimos. Seguimos buscando esa cara que nos de la seguridad que necesitamos.

P.D. Ya con muchos años, sufrí un accidente y la verdad es que aunque dolorida me encontraba más o menos bien y tranquila hasta que llegó mi pobre madre (digo pobre madre por lo que sufre) y al verme puso tal cara de alarma, que pensé que me había mentido todo el equipo médico y que realmente estaba en las últimas….¿entendéis ahora por qué era mi padre al que yo recurría?