te sientes guapa?

Uno de los compromisos de Belhy es ayudar a crear un mundo para la infancia en el que la belleza no sea el referente por el que medir su satisfacción o felicidad.

Nos identificamos plenamente con la campaña de Dove y su idea de que un estado de ánimo positivo puede liberar la poderosa perspectiva de belleza que existe dentro de cada mujer. 

Belhy quiere contribuir a generar ese estado de ánimo en las niñas ofreciendo una muñeca que no copia los referentes estéticos de belleza de los adultos, no queremos que la apariencia física sea protagonista en el espacio de juego de los niñ@s, cuando todavía no tienen lar herramientas necesarios para entender que su belleza está dentro de ella, de su satisfacción personal, de su voluntad.

Queremos niñas optimistas, emprendedoras, con ganas de conquistar la vida que sueñan, niñas de uno a 100 años que no les haga falta mirarse al espejo para sentirse guapas, por eso os invitamos a contarles a vuestras niñas de 1 a 100 años, que sentirse guapa no depende de que te lo digan, de la ropa que lleves, de tener el pelo liso o rizado,…sentirse guapa depende mucho de que te gustes por dentro, de que hagas cosas que te diviertan, de jugar, de ser una misma, en fin, sentirse guapa depende mucho de estar contenta.

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Mejor hecho que perfecto..

Ayer mi sobrina de 6 años se acercó a mi madre y le enseñó un dibujo del cole, se había pintado a sí misma y la boca era un trazo que iba de oreja a oreja. La abuela empezó a preguntar y esto qué es, uf esa boca tienes que mejorarla…esta niña no tiene ningún sentido de los colores….

dibujo infantil

Según afirma Sheryl Sanberg (Directora de operaciones de Facebook) en base a un estudio, las mujeres solo optan a una promoción en su trabajo cuando creen que cumplen el 100% de los requisitos, mientas que los hombres lo consideran con el 60%, asumiendo que el 40% restante lo irán adquiriendo con la práctica.

La lectura de esta información me hizo recordar el dialogo escrito por Jane Austin en Orgullo y prejuicio entre Elizabeth, Darcy y Bingley.

Me asombra – dijo Bingley – que las jóvenes tengan tanta paciencia para aprender tanto, y lleguen a ser tan perfectas como lo son todas.

-¡Todas las jóvenes perfectas! Mi querido Charles, ¿qué dices?

– Si, todas. Todas pintan, forran biombos y hacen bolsitas de malla. ……y no he oído hablar de una damita por primera vez sin que se me informara de que era perfecta.

– Tu lista de lo que abarcan comúnmente esas perfecciones – dijo Darcy- tiene mucho de verdad. El adjetivo se aplica a mujeres cuyos conocimientos no son otros que hacer bolsos de malla o forrar biombos. Pero disto mucho de estar de acuerdo contigo en lo que se refiere a tu estimación de las damas en general. De todas las que he conocido, no puedo alardear de conocer a más que a una media docena que sean realmente perfectas.

-Entonces-observó Elizabeth- debe ser que su concepto de la mujer perfecta es muy exigente.

Si, es muy exigente.

Debe poseer todo esto – agregó Darcy-, y a ello hay que añadir algo más sustancial al desarrollo de su inteligencia por medio de abundantes lecturas.

Leer, hemos leído un montón a lo largo de los dos siglos que separan estas dos referencias, y en gran parte gracias a esas lecturas, el papel de la mujer en la sociedad ha cambiado drásticamente, votamos, hemos accedido a la universidad, optado a trabajos impensables hace apenas 50 años, e incluso llegado a la presidencia de algún país. Si, nuestro papel en la sociedad ha cambiado, pero la cifra de mujeres que alcanzan puestos relevantes, no responde al número que están preparadas para hacerlo.

¿Qué nos impide aceptar esa promoción como hacen los hombres? Se me ocurren algunos motivos:

  • Miedo al fracaso. Y si no lo hago bien. Y si me rechazan. Y si descubren que no soy tan buena.
  • Resignación. Bajamos los brazos en una batalla que creemos perdida porque pensamos que no merece la pena ya que nuestra carrera profesional tiene marcado un tope desde el momento en que decidamos tener hijos.
  • Y por qué no también, miedo al éxito. En la última versión cinematrográfica creo que es Bingley el que dice que una mujer así de perfecta daría miedo.

Dice Sheryl Sanberg que en las oficinas de Facebook hay un cartel que pone, “MEJOR HECHO QUE PERFECTO”.

Pd. Cuando nos sentamos a comer con mi madre, me quedé mirando el plato y le dije: Mamá, cómo se nota que llevas un montón de años guisando, cada vez lo haces mejor, cuando llegues a los 90 te van a dar una estrella. Seguro que si animas a tu nieta a pintar, con la práctica será tan buena pintora como tú, cocinera.

¡Menudo ejemplo estamos dando!

Ya ha pasado un año desde que iniciamos nuestro blog, ¡¡así que estamos de celebración!!

Belhy se creó con el fin de ofrecer a las niñas un referente estético distinto al que impera en la industria actual del juguete. Nuestra creatividad tenía el reto de hacer una muñeca con la que las mujeres de 1 a 100 años se identificasen por su naturalidad y calidez, y que además les inspirase sentimientos.

También pensamos que era necesario dar difusión a los valores que inspiran nuestro proyecto, por ese motivo creamos “pensandoenbelhy”, un blog en el que hablamos de la necesidad de alertar de la frustración que puede producir en la infancia los estándares de belleza actuales, la importancia de potenciar la creatividad a través del juego, aunque estemos en la era “táctil”, y la trascendencia de generar oportunidades de comunicación entre mujeres cuando cada vez es más difícil encontrar un momento para “charlar”. Algún día habrá que darle una vuelta a los motivos que nos hacen creer que cuando se está conversando no se está haciendo nada.. ¡con lo importante que es la inteligencia social!

Cumplido el año consideramos demostrado que no se están poniendo límites en la comunicación, publicidad, educación y que la imposición de los estándares estéticos actuales están llegando a la infancia, hay niñas que piensan que hay una estética ligada al éxito y que fuera de ella no serán aceptadas. También reconocemos que “echar la culpa” de todo a la publicidad, al mundo de la moda, a las marcas de juguetes, etc sirve para alertar de esa realidad pero nada más, esos agentes no tienen la culpa de que esos referentes sean con los que se comparan las niñas y aceptados.

Asumimos nuestra culpa por no impulsar acciones que rompan con esa creencia cuando tenemos la oportunidad como sus madres, tías, amigas, abuelas, jefas, de ser ese otro referente al que mirar, cuando somos las primeras a las que escuchan y observan. Es nuestra responsabilidad contribuir a la  generación de un cambio en futuras generaciones.

Vaya ejemplo BELHY blog

 

¿Cómo hacerlo desde este blog? Aportaremos contenidos, argumentos, experiencias que nos ayuden a romper con la creencia de que debemos ser perfectas. Se nos ocurre empezar por dejar de esperar/poner “nota” a todo lo que hacemos. 

Eso y mucho más, os invitamos a seguirnos…

Un granito de arena a la autoestima..

No se a vosotras pero a mi, y se que no soy la única, me ha costado años mirarme con buenos ojos, gustarme tal y como soy (maravilloso Mr. Darcy), darme cuenta de que a la primera que tenía que gustar era a mí y a nadie más. Y que cuando eso pasa dejas de moverte en el terreno de la inseguridad que produce la comparación constante con los demás y entras en un espacio diferente, el tuyo, el de tu aceptación.

Los adultos muchas veces, sin querer, damos mensajes estéticos dañinos, tóxicos: “pobrecita tiene que llevar gafas, se te ha llenado la cara de pecas, es más gordita que…, tienes un pelo imposible, fulanita es guapísima”,……¿os suena?

Puede ser inevitable y por supuesto que dichas afirmaciones no se hacen con la intención de hacer daño, pero en la sensibilidad de una niña es difícil medir los efectos que causan, unas no se sentirán en absoluto afectadas, pero otras si.

Para quien esté de acuerdo recomiendo, solo por si acaso, decir de vez en cuando cosas que elogien, que mimen su autoestima, que les haga ver que hay otras formas de mirar: “hoy tienes una cara especialmente bonita, me encantan tus pecas, esa sonrisa es preciosa cómo la consigues, etc.”

¿Te gustaría ser de esas personas que ayudan a otras a sentirse bien, a verse de otra manera? de esas personas lindas, lindas, lindas, como dice el vídeo.

Disfruta de ser mamá….

No voy a escribir mucho, ya lo dice casi todo este vídeo…dice que educar es muy complicado, que equilibrar la protección con la no dependencia es una de las cosas más difíciles, que es posible no perder la paciencia, que es duro hacerlo sola, que a veces nos quita el sueño, etc… pero también dice que hay que mimar, proteger, acompañar, abrazar, acariciar,…………. y siiiiiiiiii también disfrutar.

princesas o ingenieros….esa no es la cuestión

Este video es estupendo, la creatividad, la música, las niñas….pero cuidado tiene trampa.

Las mujeres nos hemos pasado nuestra existencia demostrando al mundo que lo de quedarnos en la cueva no fue cuestión ni de fuerza ni de inteligencia, fue por puro sentido común ya que solo nosotras podíamos amamantar a nuestros “cachorros” y eso mejor hacerlo bajo techo.

Superado esto y habiendo demostrado al mundo a lo largo de siglos que llegamos  donde queremos llegar y que si no lo hacemos en algunos terrenos es porque no nos lo hemos propuesto, creo que ha llegado la hora de relajarnos y dejar de educar a nuestras hijas como si de guerreros se tratase, en permanente estado de alerta ante un mundo “hostil”,  y empezar a transmitirles que tan importante como que sean independientes para tener su propia cueva es que además les guste, disfruten, les ayude a realizares como personas….¡que elijan lo que les haga mas felices!

Dicho esto no caigáis en la tentación de quitarle a vuestra niña el destornillador y darle el traje de princesa o al revés, que sean ellas las que decidan….además ¿quien ha dicho que no se pueda ser ingeniero y vestir como una princesa?

¿Lo mejor? ¡¡¡La rebeldía de apartar la tele para dar rienda suelta a la imaginación!!!

BELHY EN EL COLE

Teniendo en cuenta la importancia del juego en el desarrollo de los niños, me atrevo a destacar, de entre ellos, el “Juego simbólico” como  válvula de escape para liberar tensiones, manifestar sentimientos y expresar emociones, ya que éste le ayuda a comprender como funciona el mundo que le rodea. El niño, a través del juego simbólico, aprende a distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Con el juego imitativo los niños reflejan el mundo de los adultos: juegan a ser papá y mamá, ser médicos, maestros, carpinteros, bomberos etc.

Con el juego, el niño, irá desarrollando su imaginación y su creatividad, enriqueciéndose a la vez que se divierte, se distrae, pasa el tiempo y aprende.

Belhy dibujo niña¿Quién no recuerda aquellos momentos de su infancia cuando ve a un niño jugar? Usábamos lo que teníamos a nuestro alcance para divertirnos: los botes vacíos de conservas para hacer zancos, los huesos de los albaricoques para hacer silbatos, un cachito de azulejo, chapas, etc. Incluso envolvíamos un trozo de trapo que servía de muñeca. Pero la capacidad de crear estaba siempre presente por la escasez de juguetes que teníamos.

En el recuerdo, todos nuestros sentidos entran en juego, ocupando cada uno de ellos, un sitio importante e irrelevante en nuestra memoria: las imágenes, los sonidos, el olor, la textura de lo que manipulamos,  de todo aquello que tenemos entre nuestras manos….Por eso, Belhy consigue llevarme a esos tiernos años de mi infancia y fue el motivo principal que me llevó a presentarla a mi grupo de alumnos.

Quería que la conociesen, que tuviesen la oportunidad de manipular una muñeca de trapo como las de antes. Quería saber lo que inspiraba Belhy en esos corazones de siete y ocho años. Qué emociones y sentimientos ponían en marcha, al no ser un material escolar como el que acostumbramos a tener en el cole. Mi sorpresa fue grande al ver que despertaba en la mayoría el deseo e interés por llevarla a su casa y traerla al día siguiente, adornada con un nuevo accesorio que ellos mismos fabricaban: unos guantes, un collar, unos zapatos, una bufanda, una diadema…etc. Tuvimos que establecer turnos para que cada día se la pudiese llevar un niño distinto, así evitábamos pequeñas disputas por llevársela todos a la vez. Me conmovía  ver como esos niños que lo tienen todo, que no les falta de nada, que les rodea un exceso de juguetes, estaban emocionados por llevar y traer a Belhy en su mochila.

Me gustó ese nuevo proyecto que sin querer había iniciado y estaba llevando a cabo con la colaboración de todos ellos. Comenzaron a expresar todo lo que sentían cuando tenían a Belhy con ellos, manifestaron que les gustaba porque cuando estaban enfadados Belhy los “desenfadaba”, cuando estaban tristes les alegraba el corazón, cuando estaban solos les hacía compañía, la podían compartir, prestar…. Establecían relaciones de afecto y seguridad con la muñeca, declarando en todo momento que lo más importante es que era blandita, tierna, cariñosa y que no se rompía. En definitiva “seguridad”, porque los niños necesitan seguridad y  afecto, no prototipos perfectos e inalcanzables.

¡Gracias Belhy! Porque contigo aprendieron los niños a compartir, a saber esperar, a cuidar, a crear, y los más importante a participar conservando algo que es de todos.

Esta es la experiencia que ha querido compartir con nosotros Felisa García Camacho, una profesora de esas que nos gustaría que acompañase a nuestros hijos hasta la universidad por su motivación e involucración. ¡Gracias Felisa!